Dolida, cansada, sin ganas de seguir,
pero aunque no quiera
cuando vuelvo la vista
siempre estará ahí.
A veces pretendo que vean,
a sabiendas que pierdo el tiempo,
la lucha diaria a que me enfrento
y aún así, sigo cayendo.
Si que entendí hace ya
a no hacer mío lo ajeno,
me limpié de las herencias
y resurgí de nuevo.
¿Cómo se pide perdón cuando se ha hecho tanto daño?,
¿a caso se vuelve a confiar en quién te ha ajado?.
A pesar de la fatiga espero que sea un sí
y aprender de los errores para no volver a herir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario