Bienvenidos

Aqui dejo un trocito de mi

lunes, 17 de enero de 2011

Por fin lo suelto...

Angustia, cansancio, desazón... Esta tarde trataba de verbalizar con mi marido mis sentimientos: TRISTEZA, me dijo él, pero realmente es algo más. Creo que este sentimiento está en un plano más profundo del alma, tan duramente sentido que no quiere salir ni tan si quiera escucharse nombrar, por eso no encontramos las palabras.
Es aquello que te expone a que la menor nimiedad del mundo te haga añicos, que toda tu valía y seguridad se vayan resbalando detrás de cada lágrima y que siempre te recuerda que pudiste hacer algo más, algo mejor... No sé.
Sin embargo, y a pesar del dolor, sabemos que es algo irreal; no, sub-real. Es real porque lo sentimos, pero es sub-real porque ya no está aquí, ya no cambia. Y es curioso que queramos seguir amando a personas, a perros, a lo que sea! A pesar de lo que duele perderlos. Cómo ansío ser una roca por la que todo pasa y nada queda. 
Querido amigo Neruda, no puedo estar más en desacuerdo contigo, cuán feliz sería si nunca amase, ya que así no padecería.
Todo esto mañana no valdrá, este sentimiento sub-real sin nombre es pasajero, y mañana seguiré queriendo amar y ser amada, y volveré a idolatrar a ese gran poeta.

4 comentarios:

  1. cuando estamos alegres deberíamos valorar esas letanías que han hecho las alegrías más intensas. A la vida hay que darle caña de vez en cuando, sino te puedes quedar como ese lobo estepario cuyo mundo no era suficiente para sus ansias de vida. Cuanto más descubro de astrología, filosofía y espiritualidad más admiro este milagro que supone el estar vivos, el poseer conciencia, y ya no te suelto el consabido argumento que otros tienen menos, sino el vivir dando gracias
    vivir dando amor, aunque luego te pasen la factura

    ResponderEliminar
  2. Estoy totalmente de acuerdo, y dispuesta a pagar la cuenta, pero también sabes que hay momentos en que la realidad te puede, pero como indico, a penas tardo 24 horas en recuperar el camino del amor incondicional. Guapo!

    ResponderEliminar
  3. sí!!!! a la vida y al amor, y a todas sus consecuencias. Sí porque si no, no se entiende nada. Nada existe sin dolor. Y el dolor es lo que aprendemos, cuando no hay más amor. Gracias a la consciencia como dice Guiller, podremos aprender que esas consecuencias del amor, dolorosas a veces, tienen unos límites bien claros, un horario de trabajo, cada vez quizás para unos a tiempo parcial, aunque para otros sigua a tiempo completo (porque no acaban de aprender de esas consecuencias)
    Escribes muy bien Sandri, adelante!!

    ResponderEliminar